Literatura del Descubrimiento y la Conquista: “La Araucana”.
Caupolicán, Héroe de la lucha Araucana en contra de la conquista española
El día 12 de Octubre de 1492 marcaría el inicio de un cambio profundo y largo para la Historia Universal. Cristóbal Colón creyó haber tenido éxito cuando desembarcó en las Antillas, el tiempo se encargaría de demostrar que adonde había arribado era a un nuevo continente, desconocido hasta entonces para los pueblos europeos.
De este desconocimiento se derivó el nombre habitual con el que los historiadores se refirieron a este hecho y a los posteriores: el descubrimiento de América. Sin embargo, pronto quedó claro que lo que vino después de ese descubrimiento fue una invasión militar y una conquista especialmente virulenta, que acabó con la aniquilación de numerosos pueblos indígenas y la desaparición de las tres grandes culturas precolombinas: la azteca, la maya y la inca.
Como no podía ser de otra, semejantes acontecimientos inspiraron un numeroso conjunto de libros y descripciones que en su mayoría han sido categorizadas como “CRÓNICAS” (y sus autores como “cronistas”). Algunas de ellas fueron meras descripciones de las tierras a las que los conquistadores iban llegando. Otras daban cuenta de los pueblos que encontraban, sus costumbres y tradiciones. Poco a poco, cuando la cuestión colonial fue ganando en importancia y los propios españoles se dieron cuenta de la magnitud del “descubrimiento”, las crónicas se empezaron a tornar en alegatos políticos a favor o en contra de determinadas actuaciones.
La literatura de la conquista
El término literatura del descubrimiento y conquista, acuñado por Francisco Carrillo, designa el período que incluye todas las obras producidas durante el proceso de descubrimiento y conquista del Perú, inaugurado el 15 de noviembre de 1532 en Cajamarca con la captura del último Inca, Atahualpa y finalizado con la desestructuración del Imperio Incaico y la fundación de la ciudad de Lima- La literatura relacionada a este período, aunque no necesariamente escrita durante este marco temporal (como se ve en los últimos cronistas en tocar el tema), sí se vincula a los eventos desarrollados antes o durante este. Las principales manifestaciones literarias de este período son las crónicas, cartas de descubrimiento y relaciones. Los estudios literarios más importantes realizados sobre este período incluyen la Enciclopedia histórica de la literatura peruana de Francisco Carrillo y los diversos libros sobre los cronistas antiguos publicados por Raúl Porras Barrenechea.
es, pues, esta colección literaria producida en su mayor parte por los Españoles y europeos que llegaron a América en la primera etapa de la conquista. El primero, sin duda, fue el propio Cristóbal Colón, que escribió un diario desde su salida del puerto de Palos de la Frontera hasta su llegada al posteriormente llamado “Nuevo Mundo”.
Algunos Cronistas
Existen varios grupos de escritores. Los primeros son los cronistas de la conquista y colonia, escritores-soldados que realizan la labor de cronistas oficiales de las expediciones (en su mayoría) y un grupo pequeño de cronistas no oficiales, que presentan su vision particular de los hechos sucedidos. Ambos grupos escriben en un primer momento, durante el período 1532-1535. En el primer grupo se incluye a Francisco de Xérez, secretario personal de Pizarro que escribió la Verdadera relación de la conquista del Perú y provincia de Cuzco llamada la Nueva Castilla (1531); también se le atribuye la Relación Sámano-Xerez al mismo autor (1528), en la que se describen los primeros viajes de Pizarro realizados entre 1525 y 1527; Relación del nuevo descubrimiento del famoso río grande de las Amazonas escrito por Fray Gaspar de Carvajal (1541-1542) y describe la primera expedición y cartografía de la amazonía peruana, pueblos y habitantes indígenas. Pedro Sancho de la Hoz, en su La conquista del Perú (1550) continúa y defiende la versión presentada por Xérez ante la irrupción de Cristóbal de Mena y su La conquista del Perú llamada la Nueva Castilla (1534). Vale la pena mencionar además la Noticia del Perú de Miguel de Estete (1535); la Relación de muchas cosas acaescidas en el Perú, en suma para atender a la letra la manera que se tuvo la conquista y poblazon destos reinos... de Cristóbal de Molina, el "chileno" (1552) primera crónica identificada con el indio conquistado (tomada luego por Bartolomé de las Casas como fuente) y finalmente, la crónica de Pedro Cieza de León, conocida actualmente como Crónica del Perú, publicada en 4 partes: Parte Primera de la Chrónica del Perú (1550), El Señorío de los Incas (publicado siglos después, en 1873 pero compuesto entre 1548 y 1550), Descubrimiento y Conquista del Perú (publicado en 1946) y la cuarta parte, compuesta a su vez de cinco libros: La guerra de las Salinas, La guerra de Chupas, La guerra de Quito, La guerra de Huarina y La guerra de Jaquijaguana (publicados en 1877, 1881, 1877 respectivamente). Los últimos dos libros nunca fueron escritos debido a la muerte del autor.
La Araucana
Don Alonso de Ercilla y Zúñiga nació en Madrid, España, el 7 de agosto de 1533. De origen noble, recibió una esmerada formación literaria y desde muy joven actuó como paje del que había de ser el rey Felipe II de España. Con él viajó a Flandes y a Inglaterra. En 1555, Alonso se embarcó rumbo a Perú con Jerónimo de Alderete con el propósito de participar en la lucha contra los Araucanos, posteriormente llegó a Chile en 1557 comandado por García Hurtado de Mendoza luego de la muerte de Alderete en Panamá. El propio Ercilla puntualiza haber sido el primero en llegar a las costas chilenas (el 28 de febrero de 1558 a las dos de la tarde):
(“ESTROFA XXIX, CANTO XXXVI DE "LA ARAUCANA")
"Aquí llegó, donde otro no ha llegado,
don Alonso de Ercilla, que el primero
en un pequeño barco deslastrado,
con solo diez pasó el desaguadero
el año de cincuenta y ocho entrado
sobre mil y quinientos, por Hebrero,
a las dos de la tarde, el postrer día,
volviendo a la dejada compañía".
El poeta y soldado Ercilla estuvo en el teatro de operaciones de la Guerra de Arauco en 1557 hasta finales del año siguiente, luego que un incidente ocurrido en la ciudad de La Imperial, fuera la causa de su destierro al Perú, ordenado por el gobernador García Hurtado de Mendoza.
La fama de Ercilla como poeta se debe a "La Araucana", uno de los pilares de la épica castellana. Compuesta en octavas reales y dividida en tres partes con un total de 37 cantos, la obra ofrece la crónica de los cruentos enfrentamientos entre araucanos y españoles en tierras de Chile.
Al respecto de este poema decía don Roque Esteban Scarpa, Premio Nacional de Literatura 1980: "Chile tiene el honor, gracias a don Alonso de Ercilla y Zúñiga, de ser la única nación posterior a la Edad Media cuyo nacimiento es cantado en un poema épico como lo fueron España con el "Poema del Cid", Francia con "La Chason de Roland" o el pueblo germano con "Los Nibelungos".
La primera parte del poema consta de 15 cantos, y narra, como se ha dicho, los comienzos de la conquista de Chile. Con una descripción del paisaje y del hombre americanos, y con singular acierto, Ercilla describe las hazañas bélicas que protagonizan españoles y araucanos, exaltando la bravura de estos últimos en la defensa de su tierra y su libertad, la obra fue así escrita inicialmente en el escenario de los hechos que canta:
"Muchas veces en cuero por falta de papel,
y en pedazos de cartas, algunos tan pequeños que apenas cabían seis versos,
que no me costó después poco trabajo juntarlos; y por esto, y por la humildad con que va la obra, como criada en tan pobres pañales; acompañándola el celo y la intención con que se hizo, espero será parte para poder sufrir quien las leyere las faltas que lleva"
En el comienzo de cada canto se nota una observación de tipo moral o filosófico, el empleo de la octava real y la idealización del paisaje y de los personajes.
Desde su aparición, en 1569, "La Araucana", costeada por su propio autor, obtuvo éxito, lo que obligó a Ercilla a preparar la segunda parte en 1578 y, más tarde, en 1589, la tercera parte. El poema completo con sus tres partes se publicó en Madrid, por primera vez, en 1590.
Valorada desde sus inicios, esta pieza clave del Siglo de Oro español, aparece ya distinguida en el escrutinio los libros del Quijote de Miguel de Cervantes, donde es destacada conjuntamente con "La Austriada" de Juan Rufo y "El Montserrat" de Cristóbal de Virués.
A diferencia de otros poemas épicos, "La Araucana" no presenta un protagonista individual, sino colectivo, que unas veces corresponde al grupo araucano y otras al español. La heroica valentía de los indígenas impresionó vivamente a Ercilla, quien describió con brillantez la gallardía de caudillos araucanos tales como Lautaro y Tucapel.
En 1569 se publicó la primera parte de "La Araucana" con los quince primeros cantos, compuestos en el escenario de los hechos. Posteriormente, en 1578 y 1589, aparecieron las dos partes restantes, cuando el autor, ya establecido en Madrid, había recibido el público reconocimiento por su edición primera.
¿Qué hace este canto tan importante durante el periodo del Descubrimiento y la Conquista?
El mejor poema motivado por la gesta del descubrimiento y conquista de América fue, sin duda, "La Araucana", de Alonso de Ercilla, una obra llena de detalles que hacen de ella un poema con dimensiones universales que lo convierten en el más genuino representante de la épica castellana.
La “Araucana” expresa la amargura del autor en cuanto a las desventuras padecidas en su expedición hacia la conquista de Chile. La naturaleza es, en ocasiones, idealizada por momentos y, en otras ocasiones es tratada con realismo. En el poema, se reconoce el valor de los araucanos, que representan el verdadero héroe, por oposición a los españoles, quienes en ningún caso presentan los rasgos épicos de un Caupolican o un Lautaro.
La Araucana es la obra que incorpora temas indios a la literatura en lengua castellana, constituyendo un estupendo ejemplo de epopeya clásica. Junto a la historia central aparecen, como novedad, una serie de elementos distintos como historias mitológicas y descripción de ciudades.
Sus 37 cantos relatan con realismo e imparcialidad de crónica tanto el heroísmo castellano como el valor y la inquebrantable voluntad del pueblo aborigen, la temeridad de los caudillos Lautaro y Caupolican y describe con rara perfección lugares, costumbres y sentimientos. De los araucanos dice:
"Son de gesto robusto, desgarbados,
Bien formados los cuerpos y crecidos,
Espaldas grandes, pechos levantados,
Recios miembros, de nervios bien fornidos".
Canto I: Trata del asiento y descripción de la provincia de Chile y estado de Arauco, con las costumbres y modos de guerra que éstos tienen; y trata también de la entrada y conquista que hicieron los españoles hasta que Arauco comenzó a rebelarse.
Canto II: Habla de la discordia que hubo entre los caciques de Arauco sobre la elección del capitán general, y el medio que se tomó por el cacique Colocolo, con la entrada que por engaño los bárbaros hicieron en la casa fuerte de Tucapel, y la batalla que con los españoles tuvieron.
PREGUNTA: A diferencia de otros poemas épicos, "La Araucana" no presenta un protagonista individual, sino colectivo. Según esto, Colectivo se refiere a: