LA RELATORÍA
Es un documento que resume los asuntos y las discusiones tratadas durante una sesión de seminario, una mesa redonda, un coloquio o cualquier otro tipo de evento académico similar. La relatoría tiene un origen judicial. El relator judicial es un letrado que hace la relación de los temas, asuntos o expedientes estudiados dentro de un tribunal. A él le corresponde la lectura de los fallos de estos cuerpos judiciales. De esta manera, la relatoría sirve para documentar los procesos judiciales. En el mundo escolar y universitario, la relatoría sirve para guardar la memoria de la discusión sobre un texto, un problema o una temática general que, dentro de una clase o seminario, realizan los profesores asistentes así como sus estudiantes. Por lo general la relatoría tiene tres partes.
El encabezamiento
En el encabezamiento se consignan los datos mínimos de referencia de la institución y el evento al que corresponde la relatoría. Es muy importante consignar la fecha de la sesión a la que corresponde, así como la fecha en la que se lee. Por otra parte, si se desea, también se puede consignar su autor: Dentro del mundo escolar, el rol de relator puede cambiar de una sesión a otra.
El cuerpo central
El cuerpo central puede estar estructurado de muchas formas, pues depende de la sesión que se sintetiza. Si, por ejemplo, ésta se inicia con la lectura de la relatoría de la sesión anterior, luego continúa con la presentación de un texto a cargo de alguno de los asistentes y finaliza con la discusión, la relatoría puede tener estas tres partes.
Lectura de la relatoría anterior.
Presentación del texto.
Discusión.
Por otra parte, la estructura del cuerpo central de la relatoría depende de la capacidad de síntesis del relator. Como ésta es básicamente el resumen de lo que sucede en la reunión de un grupo de personas dentro de un evento académico, depende del “olfato” del relator para detectar los puntos más importantes de la discusión.
Así mismo, el contenido del cuerpo central depende de las técnicas de recolección de la información que utilice el relator. Por lo general, quien está encargado de una relatoría sabe con anticipación que debe redactarla. Así puede utilizar una grabadora mientras toma la mayor cantidad de apuntes que le sea posible.
En consecuencia, es importante que el relator esté muy bien informado del tema, de los textos y de los problemas que se van a discutir en la sesión que le corresponde relatar. Si, por ejemplo, sabe que el responsable de dirigir la sesión va a presentar un texto previamente acordado, lo leerá con mucha tención para que, en el momento de resumir la discusión sobre él, esté enterado de todos los asuntos que se consideren.
El estilo del cuerpo central, por lo general, tiene el tono de un relato. Está redactado en pasado simple y, en aquellos casos que lo considere necesario, el relator copiará textualmente fragmentos de la discusión que se den dentro del evento.
Notas al pie de página
En las notas al pie de página, por lo general, el relator ubica información adicional o contextual, así como la bibliografía de los textos sobre los que se discute en la sesión que le corresponde relatar. De esta manera, cualquiera que desee confirmar o ampliar la información consignada en la relatoría, dispondrá del recurso de acceder a las fuentes directas.
PREGUNTA: ¿Qué es importante que contenga el encabezamiento de la relatoría?